Gel, acrílico o PowerGel (también conocido como polygel o acrigel): son los tres sistemas de construcción de uñas más usados en los salones, y elegir por cuál empezar es una de las dudas más habituales de nuestras alumnas. Te explicamos cómo funciona cada uno, sus ventajas y cuál te conviene aprender primero.
Acrílico: resistencia y tradición
El acrílico es el resultado de mezclar un líquido llamado monómero con un polvo llamado polímero. El líquido moja el polvo para formar una bola de producto que se va esculpiendo sobre la uña y que se seca al aire; por eso en muchos sitios se le llama uña esculpida.
- Ventajas: uñas de gran resistencia y durabilidad. Es uno de los sistemas más demandados por las clientas.
- A tener en cuenta: tiene un olor intenso, así que el espacio de trabajo necesita ventilación y extracción. Requiere práctica para controlar la proporción de líquido y polvo y los tiempos de secado.
Si trabajas con una marca reconocida que cumpla la normativa europea, es un producto seguro.
Gel: acabado natural y control
El gel es un metacrilato con textura de gel que se endurece al exponerlo a la luz de una lámpara UV o LED. Existen texturas más densas y más fluidas, y algunos geles incorporan componentes como la fibra de vidrio para ser más resistentes.
- Ventajas: no se seca hasta que lo pasas por la lámpara, así que tienes tiempo para trabajar la estructura. Permite uñas muy resistentes y acabados naturales.
- A tener en cuenta: es sensible a la temperatura ambiente; conviene guardarlo en un lugar fresco y sin luz directa.
PowerGel (polygel o acrigel): lo mejor de los dos
El PowerGel es la técnica más reciente de las tres. Combina gel y acrílico: su textura es como la de un gel denso, pero no se mueve si no lo tocas; se trabaja como un acrílico y se seca en lámpara como un gel.
- Ventajas: muy buena adhesión, uñas muy resistentes y, sobre todo, es fácil y sencillo de trabajar.
- A tener en cuenta: necesitas lámpara y conocer bien el limado para conseguir estructuras finas.
Comparativa rápida
| Acrílico | Gel | PowerGel | |
|---|---|---|---|
| Cómo se seca | Al aire | En lámpara UV/LED | En lámpara UV/LED |
| Olor | Intenso (necesita ventilación) | Suave | Suave |
| Tiempo para trabajar | Limitado | Amplio | Amplio |
| Facilidad para empezar | Media-baja | Media | Alta |
| Resistencia | Muy alta | Alta | Muy alta |
¿Cuál aprender primero?
Si empiezas desde cero, el PowerGel suele ser la opción más sencilla: por su facilidad de trabajo es la técnica que más eligen nuestras alumnas cuando comienzan en el mundo de las uñas. Si tu objetivo es trabajar en un salón donde piden mucho acrílico, empezar por acrílico te dará ventaja. Y si buscas acabados muy naturales y control, el gel es una gran elección.
Lo ideal a medio plazo es dominar más de una técnica, porque cada clienta y cada tipo de uña piden una solución distinta.
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